Grasas versus Grasas
Las Grasas: El mejor aliado en la lucha contra las grasas
Hoy en día la gente suele tomar mayor conciencia sobre su salud y procura mantenerse informada sobre temas nutricionales. Sin embargo esto muchas veces no se ve reflejado en los exámenes de laboratorio, ya que existe un gran porcentaje de la población con niveles elevados de lípidos (ya sean triglicéridos o colesterol) en sangre. Y la primera reacción de un paciente ante estos resultados suele ser: “¡Pero si yo no como grasas!”. Bueno, vamos a ver por qué. Contrario a lo que comúnmente se cree, precisamente ese puede ser el problema.
La mundialmente conocida pirámide nutricional ha sufrido adaptaciones a lo largo de los años. Se le ha dado mayor énfasis a la actividad física, al consumo de agua, se ha cambiado la configuración de los bloques de grupos de alimentos, entre otras. Pero una cosa ha logrado mantenerse firme en medio de estos cambios.
¿Por qué continúan los problemas de exceso de peso y los niveles elevados de lípidos (grasas) en sangre?
Por un lado, el papel protagónico que se le da a los cereales integrales (arroz, pasta, panes, cereales instantáneos, etc.), que antes constituían la base de la pirámide y ahora pasan a representar un gran porcentaje del total de alimentos recomendados.
Por otro lado, la tendencia a reducir al mínimo el consumo de grasas, a las que se le da un espacio mínimo dentro de la mencionada pirámide, casi al nivel de satanizarlas.
Si cada vez más gente está consciente de su alimentación y se guía de estos lineamientos, ¿por qué continúan los problemas de exceso de peso y específicamente, los niveles elevados de lípidos (grasas) en sangre? Vamos a conocer un poco más sobre estas partículas.
Triglicéridos
Los triglicéridos son un tipo de grasa que representa hasta el 95% de las grasas que consumimos en los alimentos. Tanto los alimentos de origen animal como vegetal contienen triglicéridos. Una vez consumidos, son digeridos y absorbidos por el intestino y viajan por el torrente sanguíneo para ser usados como energía por las células, y el excedente es almacenado como grasa corporal. También pueden ser sintetizados por el hígado, dependiendo del tipo y cantidad de alimentos que se consuma.
Los triglicéridos elevados representan un riesgo para la salud ya que están asociados a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, el cual aumenta si los niveles elevados están acompañados de obesidad, colesterol elevado, hipertensión arterial, malos hábitos alimenticios, sedentarismo, etc.
Colesterol Total
El colesterol total incluye las diferentes partículas que se encargan de mover los lípidos a través del cuerpo. Incluye las VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad), LDL (lipoproteínas de baja densidad) y HDL (lipoproteínas de alta densidad), cada una de ellas con funciones diferentes.
HDL
Es llamado “colesterol bueno” porque ayuda a mover las partículas de grasa desde las células del organismo hacia el hígado para que sean procesadas.
LDL
El Colesterol LDL cumple la función opuesta al HDL en cuanto a la distribución de partículas de lípidos a través del organismo, ya que las va depositando en las células y es gracias a esta función que se le atribuye el nombre de “colesterol malo”. Sin embargo, no todas las partículas de LDL son iguales, estas pueden ser grandes, o pequeñas, siendo estas últimas las de mayor riesgo para la salud, pues son las que se quedan atrapadas en las paredes de los vasos sanguíneos, iniciando el proceso de aterosclerosis. La elevación de las partículas de LDL pequeñas está causada por niveles elevados de insulina y de triglicéridos.
Si todas estas partículas mencionadas están compuestas en su mayoría por grasas, la reacción más lógica sería disminuir el consumo de estas para que sus niveles en sangre disminuyan, sin embargo esta salida puede terminar por empeorar la situación.
Las dietas bajas en carbohidratos tienden a producir el doble de pérdida de peso ya que estimula la movilización de las grasas y la utilización de éstas como energía
Numerosos estudios han tratado de comparar los efectos de una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, versus una baja en grasas y alta en carbohidratos y se ha podido determinar que esta última está asociada a un aumento de niveles de lípidos en sangre, especialmente de los triglicéridos y el LDL, además de un aumento de adiposidad y problemas de resistencia a la insulina.
Las dietas bajas en carbohidratos, por el contrario, tienden a producir en la persona el doble de pérdida de peso ya que estimula la movilización de las grasas y la utilización de éstas como energía, inhibiendo también su producción endógena, además de producir una reducción significativamente mayor en los niveles de triglicéridos y colesterol que aquellas personas que consumen una dieta baja en grasas pero alta en carbohidratos.
Restringir el consumo de carbohidratos y reemplazarlo por grasas y proteínas, entonces es una medida efectiva para reducir tanto los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre, como el porcentaje de grasa corporal, adiposidad abdominal y los problemas asociados a ella. Sin embargo la calidad de las grasas se debe tener en cuenta, pues no todas son iguales. Lo más recomendable es consumir aceites mono y poliinsaturados, especialmente aquellos que contienen omega – 3 y por supuesto acompañar estos cambios con una rutina de actividad física regular.
Fuentes de información
• Cassady. B., Charboneau, N. et al. “Effects of low carbohydrate diets high in red meats or poultry, fish and shellfish on plasma lipids and weight loss” Nutrition & Metabolism 2007, 4:23
• Parks, E. “Effect of Dietary Carbohydrate on Triglyceride Metabolism in Humans” J. Nutr. 2001 131 (1): 2772-2774
• Siri-Tarino, P; Sun W, et.al. “Saturated fat, carbohydrate, and cardiovascular disease” The American Journal of Clinical Nutrition, 2010 91: 502–9.
• Volek. J. Phinney, S. et.al. “Carbohydrate Restriction has a More Favorable Impact on the Metabolic Syndrome than a Low Fat Diet” Lipids 2008 44 (4): 297 – 309
• Wolf, Robb. “The Paleo Solution”. Victory Belt Publishing. Estados Unidos, 2010.
• “Effects of Protein, Monounsaturated Fat, and Carbohydrate Intake on Blood Pressure and Serum Lipids Results of the OmniHeart Randomized Trial” JAMA, 2005 294(19): 2455 – 2464

















Comentario por Matthew el 27 octubre, 2011:
Entonces no estuve mal ese dia que me comi una pizza entera en la sala azul despues de un wod? jajaja