Fundamentos, virtuosismo y maestría. Carta abierta a los instructores CrossFit

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Publicado en el 2005 en el CrossFit Journal, este texto es uno de los clásicos de Greg Glassman, co-fundador (con Lauren Glassman) de CrossFit.

En gimnasia, completar una rutina sin errores no te dará un puntaje perfecto de 10, solo te dará un 9.7. Para lograr los tres décimos faltantes, debes, además de la carencia de errores, demostrar “riesgo, originalidad y virtuosismo.”

El riesgo consiste en ejecutar un movimiento difícil. La originalidad se demuestra con un movimiento o serie de movimientos únicos, no visto antes. Comprensiblemente, los gimnastas novatos aman demostrar riesgo y originalidad. Ambos aspectos son dramáticos, divertidos y temerarios, especialmente entre los mismos deportistas; el público difícilmente se percatará cuando estos elementos se presentan.

El virtuosismo es un factor distinto. Se define en gimnasia como “ejecutar lo común tan bien que se vuelve poco común.” A diferencia del riesgo y de la originalidad, el virtuosismo es elusivo, supremamente elusivo. Sin embargo, es rápidamente reconocido tanto por el público cuanto por los deportistas y el entrenador. Pero más importante, es más que el determinante de esa décima de punto; es siempre la marca de la verdadera maestría (y del genio y la belleza.)

Hay una tendencia entre los principiantes de una actividad, sea tocar el violín, escribir poesía o competir en gimnasia, a pasar rápidamente de los fundamentos de la actividad hacia movimientos o técnicas más elaboradas o más sofisticadas. Es la maldición del principiante, su apresuramiento en demostrar riesgo y originalidad.

La maldición del principiante se expresa en un excesivo adornamiento, poca creatividad, débiles fundamentos y, lo que es más importante, una marcada escasez en virtuosismo y maestría. Si alguna vez has tenido la oportunidad de ser instruido por el mejor en algún campo, te habrás sorprendido de cuán simple, cuán básica fue la instrucción. La maldición del principiante afecta tanto al estudiante cuanto al profesor. El entrenamiento físico no es distinto.

Lo que finalmente condena a un programa de entrenamiento y diluye la eficacia de un entrenador es la falta de compromiso con los fundamentos. Vemos esto en forma creciente en la programación y en la supervisión del entrenamiento.

Entiendo cómo ocurre esto. Es natural querer enseñar movimientos avanzados y elegantes. La urgencia por pasar rápido de lo básico hacia más avanzados movimientos viene del deseo natural de entretener a tu cliente e impresionarlo con tus habilidades y conocimientos. Pero no te equivoques, es una movida errada. Enseñar un arranque (snatch) donde no hay aún una sentadilla de arranque (overhead squat), enseñar una sentadilla de arranque donde aún no hay una sentadilla sin peso (air squat), es un error colosal. El apuro por avanzar incrementa el riesgo de lesión, retarda el progreso y embota la tasa de retorno en los esfuerzos del cliente. En pocas palabras, ralentiza el proceso de acondicionamiento físico.

Si insistes en los básicos, si realmente insistes en ellos, tus clientes inmediatamente reconocerán que eres un entrenador con nivel de maestría. Ellos no se aburrirán, se sentirán motivados. Rápidamente comprenderán la potencia de los fundamentos. Avanzarán más que aquellos que no están bendecidos con un instructor comprometido con lo básico.

El entrenamiento mejorará, los clientes avazarán más rápido, y lucirás más experimentado, profesional y ganarás más respeto si, sencillamente, enfatizas en los movimientos básicos.

Hay mucho tiempo en una hora de clase para calentar, practicar un movimiento básico o habilidad, perseguir una marca personal, discutir y criticar los esfuerzos del atleta, y luego poner en dúos o tríos estas habilidades, o sencillamente jugar. Jugar es importante. Entrenar con llantas, basketball, carrera de postas, Hooverball y actividades similares son esenciales para una buena programación, pero son condimentos, como la sal, la pimienta y el orégano. No son platos principales.

Los instructores CrossFit tienen las herramientas para ser los mejores entrenadores del mundo. Realmente lo creo. Pero lo bueno no es suficiente, queremos esa décima de punto, alcanzar el puntaje completo de 10. Queremos virtuosismo!

Foto: Pedro aprendiendo los movimientos básicos en CrossFit Perú

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