Kettlebells para mamás
Ya sea que acabas de tener a tu retoño o que tengas varios años disfrutando de la maternidad, todas tenemos algo en común. Ponemos a nuestra criatura por delante y nos descuidamos. Es común escuchar cosas como “he acumulado mucha grasa en la cintura” o “no dispongo de dos horas para hacer ejercicios.”
Las buenas noticias son que no necesitas horas en el gimnasio para quitarte de encima ese peso que acumulaste durante el embarazo. El acondicionamiento con kettlebells puede ayudarte porque:
Con los kettlebells matas dos pájaros de un tiro. Elevas tus pulsaciones a la vez que te tonificas.
Puedes ejercitarte en sesiones de 10 a 40 minutos. Para toda madre el tiempo vale oro. Puedes separar de 10 a 20 minutos al día al levantarte, durante la siesta de tu bebé o antes de acostarte. Sin excusas.
El kettlebell es portátil, lo puedes llevar en tu auto o cuando viajas.
Después del embarazo, los músculos del abdomen quedan flojos y débiles. Los kettlebells entrenan esa parte de manera eficiente.
También se ponen firmes los músculos de los glúteos. Te sentirás muy bien cuando te pongas tus viejos jeans y veas que te ajustan justo en donde deben ajustar.
Los kettlebells son divertidos. Entrenar con ellos no es sólo efectivo y retador, sino también variado.
No te verás como una fisicoculturista. Al entrenar con kettlebells no aislas ni localizas músculos sino que ejercitas todo el cuerpo. A esto se le conoce como entrenamiento funcional, es distinto que el acondicionamiento del culturismo. Los kettlebells te harán más delgada y fuerte.
Tu metabolismo incrementará su ritmo. Con los kettlebells tu cuerpo se convertirá en una máquina quemagrasa. Si los usas en entrenamiento con intervalos, tu metabolismo quedará acelerado por 24 horas o más, y seguirás quemando grasa corporal.
Mucha gente que me conoce en persona se sorprende cuando le digo que no entreno muchas horas a la semana. Los kettlebells me han ayudado a tener un físico delgado y tonificado. Claro, también sigo un régimen de alimentación saludable. No importa qué ejercicio hagas, si no cuidas tu alimentación, no conseguirás tus metas.
















