Efímero en el CCPUCP

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A Lunar se le perdió su gato. Buscando por la ciudad a Efímero -así se llama la mascota- ella se tropieza con personajes entrañables que le van dejando lecciones casi sin querer.

Entrañables la grifera que se cachuelea como lustrabotas, también la improbable lectora de haikus, y la nueva vecina que odia a medio mundo y así, odiando, arranca dos sonrisas a Lunar (y varias risas a los espectadores.)

Lunar, que siempre ha estado sumida en lo permanente, empieza a ver cómo la ciudad se tiñe de azul con mechas rojas, como su gato. Hasta la robótica cupido de una agencia matrimonial, convertida en facilitadora de lances choque-y-fuga, ha dado espacio para la irrupción de lo inesperado en su negocio. Y la sexy heroína se convierte en imposible receptora de sentimientos marianistas. 

Entonces, no le queda nada más que preguntarse si es en lo efímero -eso que ha fugado de su vida como el gato, la vecina que abandona su maleta, las monedas, las burbujas y el empapelado de diarios- donde está por fin la libertad. 

El buen teatro suele mostrarse después de una chamba que se oculta en bambalinas. Las 3 actrices -Alejandra Guerra, Denise Arregui y Lita Baluarte- representan a una docena de caracteres bajo la dirección y dramaturgia de Mariana de Althaus (de quien siempre recordamos Los charcos de la ciudad.) 

Anda a verla, está en su reestreno solo por noviembre, en el Centro Cultural de la Católica. Quizá termines, como una espectadora ha escrito, “con un pensamiento en mi cabeza: a saltar y realizar mis sueños.”

Fotos: Cortesía Efímero CCPUCP

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