La utopía del gimnasio funcional

feature photo

El filósofo Marc Augé escribió sobre los no lugares: espacios de la sobremodernidad, sitios de tránsito desligados de un pasado y que no dan identidad a quien lo transita. Supermercados, cadenas hoteleras, autopistas, son ejemplos de no lugares.

Podemos poner como ejemplo de no lugar a los Globo Gyms (en idioma CrossFit, son los gimnasios convencionales), ya se trate de grandes cadenas o negocios unipersonales, son locales siempre iguales, en los que te comunicas contigo mismo en el espejo, corriendo en una faja mientras miras televisión, o con las máquinas, vaya coincidencia semántica, de aislamiento muscular.

Aislamiento, anonimato y no lugar.

Como en una autopista, en un Gobo Gym te cruzas con los demás a desnivel, por encima o por debajo. Mientras entrenas te aislas, así como se aislan o “localizan” tus músculos, tratados como entidades separadas antes que como piezas de una cadena cinética que debe trabajar en armonía vecinal.

Tu identidad importa en tanto y en cuanto sirva para ver si estás al día en tu matrícula, y tu progreso será medido en función de escasas variables, como las que miden la balanza y el centímetro.

La distopía del Globo Gym

(El no lugar) es lo contrario de la utopía: existe y no postula ninguna sociedad orgánica.

(Marc Auge)

El Globo Gym, reconozcamos, tiene el mérito de haber instalado su propuesta de entrenamiento a nivel de paradigma. Por eso cuando decimos “yo voy al gimnasio” pensamos en un Globo Gym; y cuando decimos “hago pesas”, generalmente nos referimos a que entrenamos con curls y similares movimientos de aislamiento muscular. Se deja de lado que “ir al gimnasio” puede significar que entrenas en un gym funcional. También, que “hacer pesas” puede significar levantar barras en estilo olímpico o usar kettlebells.

A decir verdad, el Globo Gym ha tenido éxito en difundir una propuesta de salud y de ejercicios, pero no es la que compartimos en el entrenamiento funcional.

Integración, identidad y lugar

El entrenamiento funcional en general, y CrossFit en particular, está difundiéndose en espacios distintos. En cocheras, en hangares, en dojos, en depósitos, en locales industriales. Trae consigo un entrenamiento distinto del convencional, pero no solo eso, también una estética propia, la de los cuerpos en movimiento casi frenético, o de los cuerpos en reposo casi total después de una breve pero intensa sesión de ejercicios.

Así como integramos cadenas musculares al movilizar nuestro cuerpo o al mover pesas, también queremos que nuestro gimnasio sea alternativo, diferente, sin máquinas de aislamiento pero con cuerpos en movimiento, performando capacidades. Postulamos una encrucijada y no cruces a desnivel, un nodo, un terreno de socialización más allá del deseo de conocer a alguien (conocer a alguien, por supuesto, es perfectamente válido.)

Queremos vincularnos a un pasado, ser una biografía. Convertirnos en un lugar de entrenamiento bajo el concepto griego del gimnasium, en el que cuerpo y mente no estén disociados (¿por qué habrían de estarlo?), así como músculos y las articulaciones se asocian para generar fuerza, potencia, resistencia, coraje, dinamismo, rapidez y otras destrezas. En CrossFit Perú encontrarás libros y revistas, no necesariamente de ejercicios, pero también.

Pretendemos vincularnos al presente como una plaza pública y sitio de intercambio y, por qué no, de gozoso sufrimiento comunitario, en el que los variados somatotipos -compacto el judoka, masivo el de rugby, delgada la tratleta, recio el peleador, curtido el montañero- conversen entre ellos y con la ama de casa, el estudiante, la modelo, el académico, el oficinista.

Nos vinculamos al futuro como una propuesta en estado germinal, pero que crecerá, como dirían mis abuelos en lengua okinawense, ganyumún (fuerte de cuerpo, fuerte de espíritu.)

Encrucijada, gimnasium, ágora, lugar de identidad. Por ahí va nuesto ambicioso rollo.

Fuentes:

Los “no lugares.” Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Marc Augé.

No lugares y espacio público. Marc Augé.

Compartir con:
[Menéame] [Fresqui] [Wikio] [Bloglines] [del.icio.us] [Digg] [Facebook] [Google] [LinkedIn] [Mister Wong] [MySpace] [Reddit] [Simpy] [Squidoo] [StumbleUpon] [Technorati] [Twitter] [Windows Live] [Yahoo!]
1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (4 votos, promedio: 5 de 5)
Cargando ... Cargando ...

Hay 4 comentarios. »

  1. Brillante Declaración de Principios Jaime, suscribo tus ideas y me adhiero a la filosofía del Entrenamiento Funcional, sin desmerecer ni menospreciar otros lugares, métodos o centros deportivos donde, en mi opinión, solamente practicas, mientras que con el CrossFit entrenas y dejas el alma en la cancha pero te vas a tu casa con el cerebro encendido y el corazón ardiendo.

  2. Si la pruebas no la dejas, asi es el crossfit mis amigos.

  3. Muy interesante perspectiva. Me sorprende encontrarla en un sitio web sobre entrenamiento físico (funcional); prejuicios de uno.

    Marta

  4. Así es Marta, hablando de romper prejuicios, te propongo destruir algunos paradigmas y acompañarnos hoy jueves 9:00 pm a entrenar Crossfit (Av. Primavera 1468, Surco) - Pregunta por Jaime.

Deja un comentario