Entrena el cuerpo. La mente lo seguirá

¿Cómo puedo ganar confianza y fortaleza mental?

Esta es la pregunta que muchos aspirantes a atletas se hacen. Navegando en Internet, puse en Google la frase “poder mental”, y recibí centenares de datos. Muchos de los vínculos se referían a productos caros acerca del tema. Por unos cuantos cientos de dólares, un gurú te dirá cómo desarrollar una mente fuerte, lo que supuestamente redundará en una mejora de tus capacidades deportivas.

Entrenar la mente no tiene que ver con invertir mucho dinero en un curso, no requiere un grado en psicología o neurociencias.

Aunque estoy de acuerdo con estrategias como la visualización en pre competición y las afirmaciones positivas, creo que hay una forma poco valorada para construir un estado mental indomable.

Si entrenas el cuerpo, la mente lo seguirá. Si te esfuerzas en el gimnasio, tu mente se ve obligada a acompañar ese esfuerzo. Si tu mente es débil, te darás por vencido apenas la fatiga toque a tu puerta. Los peleadores están preparados para entrenar más allá de la fatiga. La habilidad para desplegar destrezas encntrándose es un estado de fatiga es una destreza en sí misma.

Tales habilidades se desarrollan a través de un entrenamiento físico intenso. Si quieres una mente fuerte y confiada, debes desarrollarla en el gimnasio.

Considera estas palabras de Bernard Hopkins, uno de los mejores boxeadores de peso mediano de todos los tiempos. Dijo esto en una entrevista antes de una pelea, cuando empezaba su carrera:

“Siempre vengo a una pelea con exceso de confianza, y tengo una razón para ello. Entreno tan fuerte que no hay lugar para las dudas. Nunca voy a pelear pensando en perder. Esta palabra ni siquiera existe en mi vocabulario. Entreno con confianza. Si no hiciera eso, sería un tonto.”

Si te esfuerzas con entrenamientos duros, mejorarás físicamente. Mientras tu fuerza y acondicionamiento mejoran, ganarás confianza en tus habilidades. Pero ese proceso no ocurre de la noche a la mañana, toma tiempo, dedicación y perseverancia y una dosis regular de trabajo duro.

No hay lugar para las dudas en la mente del atleta. Debes ganar confianza en ti mismo. Mientras más desafíos y rutinas superes, tu mente se volverá cada vez más resiliente.

Es fácil darse por vencido cuando las papas queman. Una mente fuerte te llevará a continuar superando la fatiga que inevitablemente llegará. Como Vince Lombard dijo:

“Una vez que aprendes a darte por vencido, eso se vuelve un hábito”

El ciclista Lance Armstrong expresó bien la misma idea de la siguiente manera:

“El dolor es temporal. Puede durar un minuto o una hora, un día o un año, pero en algún momento pasará y algo más ocupará su lugar. Si me rindo, ese acto durará para siempre. Darse por vencido permanecerá conmigo. Por eso, cuando tenga ganas de renunciar, me preguntaré con qué prefiero vivir.”

Obviamente, necesitas una mente fuerte para vivir con tal convicción, pero también necesitas un cuerpo fuerte. Renunciar es una salida fácil ante cualquier reto. Todo el mundo tiene un punto de quiebre. Si cada vez te pones la valla más alta, puedes evitar alcanzar ese punto durante una competencia. Entrena a tu cuerpo para ir más allá, y tu mente estará preparada para acompañarlo en el viaje.

No solo hagas tus rutinas en el gimnasio. Aumenta la intensidad y gana confianza en tu entrenamiento. No ingreses a la competencia deseando haber tenido una semana más para entrenar. Planifica anticipadamente, trabaja y ¡desarrolla un cuerpo y una mente fuertes!

Desafíate, mira cuán rápido puedes hacer 100 burpees. ¿Puedes hacerlo en 10 minutos? ¿Y qué tal en 9,8,7,6 ó 5 minutos? ¿Cuán rápido puedes hacerlo? Tu mente empezará a susurrarte al oído, tratando de convencerte de que te detengas o que descanses más. Se volverá difícil continuar cuando la fatiga asome su horrible testa. Cuando completes la rutina, tu mente agregará otro consejo, algo así como “no volvamos a hacer esta rutina nunca más.”

Cuando trabajas un reto grande es difícil ignorar a la mente. No permitas que ella te convenza de parar. Mantente enfocado en la tarea que tienes entre manos. Antes de empezar la rutina, toma la decisión de ir hasta el final, de acabarla. Quizá encuentres útil poner letreros con frases motivadoras en las paredes de tu gimnasio. También puede ser útil recordar frases de un gran atleta como Lance Armstrong, eso puede darte la energía extra que necesitas.

Antes de terminar, quiero ofrecerles una cita más, esta vez del campeón de los pesos pesados Mohammad Alí:

“Odio cada minuto del entrenamiento, pero me digo a mi mismo no renuncies. Sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón.”

Muchos lectores pueden considerar estas palabras muy rudas. Después de todo, vivimos en un mundo en el que el camino fácil es el más recorrido. Debes recordar siempre que la competencia, la pelea o el evento serán rudos. Los deportes de combate no son para todo el mundo. Quien diga lo contrario no sabe lo que dice. Si deseas participar en una pelea, debes tomar el entrenamiento seriamente.

Prepara tu cuerpo y mente, o prepárate para resultar lesionado.

Version original: Train the body. The mind will follow

Hay 5 comentarios. »

  1. Excelente!!

  2. ¡¡BRAVO!!

  3. Genial Post!!! Lo voy a compartir con los Primes de Horda!

  4. ¡Buenísimo!

  5. fuerte y claro

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